Versos dominicales

Dos colaboraciones recientes para amenizar la tarde dominguera: “Se vende” y “Soñadores”.

Se vende

Por: Kristal M. Rivera González*

Se venden estereotipos, es una oferta que no puedes rechazar.

Tenemos a precio bajo a la hipócrita sociedad.

Ven y escoge los preciados productos: la rebeldía y la libertad.

Haz una devolución y entrega: la sumisión, el temor y la moralidad.

Regala roles impuestos, quítate el sombrero y las bragas,

ya no más ama de casa, despídete del limpiar.

Sal con tus aretes y busca a tu hijo al pre-escolar.

Vuelve a casa, prepara la cena, disfruta de tu masculinidad.

Que se escuchen las carcajadas a la imposición y culpa;

nunca digas no puedo más.

Vístete de coraje, rechaza al que dirán,

no te avergüences de ser tú mismo en un mundo que promueve ser uno más.

Ya no hay santas, putas, mujeriegos, padres solteros, tontos, vírgenes

¿Para qué etiquetar?

Observa al ser humano que hay detrás.

¡Vende estereotipos!

Despójate de toda prenda, masturba con tus ideas

a las mentes atrapadas por los dogmas, el machismo y la maldad.

Grita que hay una venta que nadie puede rechazar.

*Kristal es egresada de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico y llegó a Revista Córtela en busca de plataformas web para poder mandar sus poemas y reflexiones, ya que afirma que en su país existe mucha censura y solo en las universidades públicas es posible acceder a la red online de medios alternativos y de expresión artística.

 

Soñadores

Por Gonzalo Flores

Después del miedo inicial, el infantil entusiasmo.

Todas las barreras activas, pero con el irrefrenable deseo de avanzar.

Tanta fue la espera y el afirmarse a cualquier señal, que tiembla todo lo nuestro y

no nos deja confluir a ese centro que nos tienta.

Estoy parado quizás justo después de ese shock frontal.

Pudiendo ver piezas desparramadas a mis pies

y burlándome de lo obvio que me hacia titubear.

Soñar me da la razón para rezar sin pedir perdón,

porque veo en ti la misma distracción.

Ese porvenir que buscas en el actuar se transforma en el signo de un más allá.

Creer que lo visto es suficiente para desnudar el lugar donde nos encontramos y

darnos cuenta de que nada fue en vano.