En la intimidad de otro, por Rodolfo y Anna

Texto y fotografía: Anna Pistacchio y Rodolfo Muñoz

En el contexto del Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso realizado desde el 31 de Octubre hasta el 29 de Noviembre, Brigadas fotográficas es uno de los módulos del festival, que trata de un trabajo colectivo de fotógrafos que durante 2014 y 2015 trabajaron con  las familias que perdieron todo en el incendio que abatió a los cerros de Valparaíso en abril de 2014. 

El trabajo de las Brigadas fue re-construir el álbum familiar de estas familias, y este año estuvieron viviendo tres días en sus casas; compartiendo y conociéndose. 

Este es el testimonio de Rodolfo y Anna, que como colectivo fotográfico estuvieron en la casa de la familia de los Pérez. 

Las Cañas. Valparaíso, Octubre/Noviembre 2015

Meterse en la intimidad de otro es un trabajo muy interesante y complejo a la vez. Al introducirse en el mundo del otro (más aún en el hogar donde está su intimidad en todo su esplendor), este se convierte en rata de laboratorio para el ojo de un fotógrafo. El bicho raro: es observado y contemplado por algunos, por pocos.

Teníamos algo re peluo de hacer, por parte de las familias y por parte de nosotros. Una especie de reality show era la forma en que nos referíamos a esta aventura. Convivir con una familia a la cual no conocíamos y ellos tampoco a nosotros. Los dos fotógrafos, aunque no lo parezca (o sí parece), somos medio tímidos, por eso era difícil el trabajo, había que conectar con la familia para generar confianza. Al final lo único que hicimos fue reírnos, conversar, conocernos. Tratamos de meter la cuchara un par de veces. La familia nos integraba a su mesa, al lugar de encuentro.  

No pensábamos en la foto. Disparábamos ocultos. De repente sonaba el click o el tirí de nuestras cámaras y la familia ni se percataba. ¿Nos percatábamos nosotros?

Después de todo el proceso, le regalamos  a la familia un álbum con las fotografías, como una forma de empezar una nueva vida tras la catástrofe que vivieron. Tal vez alguien podría decir que andar regalando cosas a una familia humilde, que lo perdió todo, es un acto de caridad o que hicimos esto para sentirnos mejores personas, que incluso utlizamos a la familia para nosotros beneficiarnos, pero no lo vemos así. La mirada que uno tiene como fotógrafo puede llegar a cualquier lugar, a cualquier espacio y también podríamos haber retratado la intimidad de un hogar abc1, de  Pedro, Juan o Diego. Pero nos tocó este desafío, y lo asumimos como tal tratando de no caer en la mirada paternalista. 

Este trabajo medio sociológico y antropológico, o como quieran llamarlo, puede ser cuestionable para la fotografía y el arte. El tema está en cómo nuestra mirada dialoga con este pie forzado convocado por el Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso (FIFV) al cual fuimos invitados.